• Tiene media sanción el proyecto de ley para desarrollar la industria de la maquinaria agrícola

    A continuación, el discurso que el senador Omar Perotti realizó durante la sesión en la que obtuvo media sanción el proyecto de ley que impulsa el desarrollo de la maquinaria agrícola. La votación obtuvo un respaldo de 54 afirmativos contra 0 negativos.

    Discurso Omar Perotti:

    “Tratar hoy  proyectos que otorgan incentivos a las pequeñas y medianas empresas, al sector autopartista y a la maquinaria agrícola, habla de la conciencia que todos hemos tomado sobre el rol de la pequeña y mediana empresa en la Argentina, un verdadero actor, un verdadero eje del fortalecimiento de la trama socio-productiva del país.  Las pequeñas y medianas empresas son clave en la distribución del ingreso, en el arraigo, en la movilidad social ascendente, sin dudas un factor clave para nuestras provincias”.

    “El mundo automotriz cambia aceleradamente y nos genera desafíos; tener un esquema autopartista tiene que ser de alta competitividad, con una mano de obra preparada, entrenada, y esto es algo a destacar: que un gremio tenga esta visión, que los trabajadores tomen una iniciativa viendo el futuro y removiendo alguna de sus estructuras de funcionamiento y de relación dentro de las empresas tratando de conservar esos puestos de trabajo”.

    “Es bueno que se haya podido dinamizar un proyecto que ya tenía dos años de discusión, para, a través del marco legal, darle la institucionalidad que se plantea como un factor que los inversores requieren, pero también,  el esquema de trabajo que la Argentina necesita”.

    “Argentina llegó a tener el 90 por ciento de incorporación de autopartes. Sin duda que eso ha cambiado y mucho, y hoy superar el 20 por ciento llevándolo al 30  para algunos puede sonar a poco, para otros es un aliciente de fortalecimiento para un sector que tiene mucho para crecer si tiene esta posibilidad y estabilidad que le da un marco legal. Con lo que significa cada punto que crece  no sólo es una defensa de puestos de trabajo, es también la posibilidad real de crecer, y es la posibilidad real de garantizar en estas empresas autopartistas –en gran parte pequeñas y medianas –su continuidad y su posibilidad de seguir incorporando tecnología, de seguir manteniendo un nivel de capacidad en nuestros trabajadores, que nos distingue, pero también en tener un Estado que acompañe, y esto es lo bueno que el gobierno lo haya hecho suyo este proyecto de trabajadores, y que con los distintos bloques se haya podido trabajar para llegar aquí, porque se va a necesitar de ese acompañamiento permanente en la capacitación, en el acceso a la tecnología para acompañar ese desafío que las terminales en el día a día están mostrándole al mundo. Esa incorporación de tecnología no solamente requiere una mejor capacitación para los trabajadores, para los empleados, también la requiere para los empleadores”.

    “Tenemos que tener claro que nuestros empresarios tienen que estar atentos a la incorporación de tecnología, para poder ser autopartistas presentes en forma creciente para defender el trabajo en cada una de nuestras empresas”.

    “Sin duda los estímulos que se plantean para las Pymes son importantes. Creo que para cualquiera que haya recorrido sus provincias se han encontrado permanentemente con ese reclamo. De los más chicos tratados como iguales, de no poder encontrar ese acompañamiento en cosas que eran obvias, y que tenía un contexto que a veces disimulaba la posibilidad de avanzar”.

    “Lo bueno es que en un momento difícil, en un escenario difícil, tengamos la capacidad de ponernos de acuerdo sobre cuáles son los instrumentos imprescindibles para que esas pequeñas y medianas empresas puedan mantener su nivel de empleabilidad”.

    “Creo que por el vínculo que tiene la Pyme con su mercado interno, es fundamental que el gobierno resguarde las variables de ese mercado interno, que reguarde no sólo respecto del tema tarifario, sino en comprender que tenemos una transición difícil en el sistema internacional, se decía la situación de nuestro principal socio comercial –Brasil –la de un mundo con una intención de venta más que de compra, por ende las variables que garantizan nuestro funcionamiento son las de mercado interno, al que hay que mantener activo para que tenga ese insumo, y lo que algunos ven hoy que muchos de estos instrumentos pueden ser una defensa de la Pyme, sea con un escenario de un mercado interno potente, la posibilidad de un estímulo a crecer. No hay país que no haya adquirido un mercado exportador sin tener un mercado interno potente, y eso me parece central”.

    “Complementar autopartes, pequeña y mediana empresa con bienes de capital de la industria nacional es central, y aquí es donde quiero hablar del proyecto para el fortalecimiento de la maquinaria agrícola y las agropartes, y hacer mención de muchas cosas que son vitales para muchas provincias del interior, en particular Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Permítanme hacer mención a algunas fechas:

    1856: se forma Esperanza, primera colonia agrícola organizada en la Argentina.

    1878: se fabricaba allí en Esperanza el primer arado.

    1878: en una colonia muy cerquita de Esperanza, Gessler, Bartolomé Long fabricaba la primera cosechadora argentina para desgranar el trigo de la planta sin estar cortado.

    1916: en Tres Arroyos, Juan Istilart producía una revolución para la mecánica agrícola con la primera trilladora a vapor.

    1920: Istilart lanzaba rolos y rastras.

    1922: en San Vicente, Juan y Emilio Senor  gerneran la primera cosechadora argentina y latinoamericana de remolque con tiro animal.

    1929: en Sunchales, Alfredo Rotania produce un hito para la fabricación de maquinaria agrícola argentina y mundial. Crea la primera cosechadora automotriz del mundo.

    1941: en Santa Fe Santiago Pussi generaba la primera cosechadora argentina con orugas para la cosecha de arroz.

    1944: Carlos Miguel Mainero de Bell Ville en Córdoba crea los primeros equipos para la cosecha de Girasol, casi al mismo tiempo que Minervino producía el suyo.

    1950: Don Roque Vasalli, en Firmat, fabricaba el primer cabezal maicero para trilla directa del mundo”.

    “Qué quiero significar con esto: que no somos nuevos en la fabricación de maquinaria agrícola, sino que fuimos pioneros en el mundo. Si en algo tenemos potencial futuro, sin dudas que es en el crecimiento de este sector. Si hablamos permanentemente del sueño de una Argentina líder agroalimentaria, líder agroindustrial –porque tenemos agua, porque tenemos tierra, porque tenemos gente capacitada para producir –es fundamental el manejo de la biotecnología, es fundamental el manejo de los insumos, y es fundamental tener una industria de maquinaria agrícola propia. Esto, que claramente decía antes de la Pyme como un factor para el crecimiento socio-productivo, se nota en la mayoría de los pueblos de nuestra provincia donde hay una fábrica de implementos agrícolas, permanentemente han surgido y se han sostenido dando trabajo e incorporándose a esa trama de movimiento agroindustrial que tiene en particular la provincia de Santa Fe, la provincia de Córdoba, y otras que fueron sumando actividades de maquinarias o complementos agrícolas de acuerdo a sus producciones regionales, por eso nos parece clave que la maquinaria agrícola esté incorporada a un régimen. Nosotros sentimos que esta incorporación a la maquinaria agrícola es la punta de algo que, sobre la base de coincidencias que tenemos y que venimos planteándonos con permanencia desde el año 2001, con el decreto 379 de bienes de capital, es lo que decididamente tenemos que avanzar, y abrir el camino de la discusión de la incorporación del resto de los bienes de capital contenidos en este decreto desde el 2001 que año tras año se viene peregrinando para ver si se prorroga o no. Estamos estableciendo y dando estabilidad a un proyecto de autopartes, estamos planteándonos en muchos sectores estratégicos para atraer inversiones, plazos, continuidad y seguridad jurídica. Y le estamos dando a nuestra industria nacional fabricante de bienes de capital la incertidumbre de mes a mes, año a año para saber si va a tener un beneficio. En esto tenemos que quitarnos realmente este cortoplacismo y pensar en serio en los sectores estratégicos de la industria nacional. Uno de ellos la maquinaria agrícola. Pero todos los otros, contenidos en este decreto del año 2001 que ratifica los mismos postulados el decreto 824 del 2016, y allí qué tenemos, no tenemos obstáculos dentro del Mercosur de tener regímenes de promoción para nuestra industria de bienes de capital. Entonces me parece que estamos sincerando lo que este decreto plantea, incorporando el régimen de la maquinaria agrícola y estamos también poniendo en que ojalá sea la próxima discusión a que todos los otros fabricantes de bienes de capital podamos seguir por mismo camino, dándole estabilidad, futuro, y la certeza que se tiene un insumo sobre el cual poder aprovecharlo para poder incorporar tecnología, ese es el desafío para hacer competitiva nuestra pequeña y mediana empresa, a nuestro sector autopartista  y a nuestro sector de maquinaria agrícola”.

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